PRE-ocuparse = sufrir innecesariamente

Sólo existen dos días en el año

en que no se puede hacer nada.

Uno se llama ayer y otro mañana.

Por lo tanto hoy es el día ideal para amar,

crecer, hacer y principalmente vivir.

Dalai Lama.

 

La planeación es una estrategia que pretende responder a la necesidad de control que tienen todos los seres humanos ante la incertidumbre. No saber qué va a pasar en un futuro, es una de las razones que más angustia y ansiedad puede generar en una persona. Por esta razón, la principal solución intentada (Nardone, 1997) que se pone en práctica para tratar de tranquilizarse ante el futuro y ante todo lo que es incierto, es tratar de controlar. Y una forma de control es la planeación. La paradoja es que el exceso de control lleva a la pérdida del control (Nardone, 2009).

 

“Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes”, me dijo hace un par de semanas un paciente burlándose un poco de sí mismo porque es muy consciente de lo psicorígido que es. Como cualquier ser humano, tiene el constante deseo de querer mantener todo bajo control porque le PRE-ocupa pensar en cosas que puedan ocurrir en el futuro, como pueden ser perder su trabajo, tener problemas económicos, que no lo acepten en la maestría que quiere hacer, … Pero lo que más intensamente le PRE-ocupa es que vaya a fracasar el noviazgo que lleva tan sólo un par de meses. Esta preocupación lo ha empezado a atormentar tanto que ha acudido a adoptar la práctica de planear todo para que ‘nada vaya a fallar’ en el futuro. Y el resultado ha sido la siguiente situación paradójica: ¡él sufre en su presente por cosas del futuro que aún no han ocurrido!

 

“Ella me dijo que he dejado de ser yo, que ahora me siente prevenido por todo… y tiene razón. Vivo tan preocupado por lo que podría fallar, que he dejado de ser especial, estoy todo el tiempo angustiado, pensando y pensando, entonces dejo de estar con ella, de compartir tiempo con ella. Todo estaba bien hasta que yo quise que todo saliera bien, perfecto, como yo quería que saliera!”

 

Sin darse cuenta, su propio temor de que las cosas pudieran ‘salir mal’, que es un temor irreal ya que es producido por cosas que no han ocurrido aún, lo ha ido llevando a que en el presente, sienta un miedo permanente que sí es real. Como una profecía que se auto realiza (Watzlawick & Nardone, 1997) porque al pensarla, se actúa de acuerdo a dicho pensamiento o creencia y al actuarla, va volviendo real. Como él son muchas, muchísimas personas las que por pensar en lo que podría ocurrir en un futuro dejan de vivir y disfrutar el presente, generándose así una ansiedad y una angustia que producen un sufrimiento real por algo que aún no ha ocurrido. En palabras de Séneca: duele más de lo necesario lo que duele antes de tiempo.

 

“Lo ideal para mí sería no pensar en el futuro”, me dijo. Pero una vez más, la lógica paradójica bajo la cual funciona la mente humana lleva a pensar en no pensar, y pensar en no pensar es pensar dos veces (Nardone, 2009).

 

La estrategia para enfrentar estos temores irreales que nos plantea la mente no es combatirla, sino aprender a vencerla sin combatirla (Nardone, 2004). Y para lograrlo este hombre ha estado trabajando en dos aspectos simultáneamente: el primero ha sido darle un espacio diario a dichos pensamientos para permitirles salir a la luz en lugar de dejarlos en la oscuridad de su cabeza intoxicándolo y alimentando el cáncer mental que es la duda; y el segundo, comenzar a comportarse diariamente ‘como si’ (Nardone & Balbi, 2008) ya se sintiera tranquilo y confiado con respecto a su relación, es decir, como si ya estuviera seguro de que las cosas con su novia van a funcionar. De esta manera, ha podido ir cambiando sus pensamientos sin combatirlos. Este cambio en su manera de comportarse ha sido lo que poco a poco le ha ido permitiendo construir una nueva creencia, con lo cual no sólo ha ido logrando desaparecer de su mente el futuro para mantenerla en el presente, sino que ha aprendido que es en el presente en el que tiene que trabajar para que en el futuro se den las condiciones que quiere que se den.

 

 

Ximena Sanz de Santamaria C.

Psicóloga – Psicoterapeuta

MA en Terapia Breve Estratégica.

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