La culpa condena, la responsabilidad abre posibilidades

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En algún momento de la vida todos nos hemos sentido culpables por algo: por un error cometido, por haber hecho algo que hizo sufrir a otra persona, por una pelea, porque habríamos podido hacer alguna cosa de manera diferente, etc. La culpa, el sentirnos culpables por algo, es una sensación común a todos los seres humanos, un concepto que se nos vuelve realidad desde muy niños.

Hablo de culpa en un sentido ajeno al terreno legal en el que se busca determinar el culpable de un delito. En este caso me refiero a la culpa que cada uno se adjudica en diferentes momentos de la vida y que muchas veces es la que impide que una persona pueda dejar atrás los errores cometidos, errores de los que se arrepienten después.  La culpa más dura y torturante es la que cada persona se impone pues no hay juez más duro que uno mismo.

Hace un tiempo llegó a mi consultorio un hombre joven que después de tres años de haber terminado con su novia –y habiendo tenido otras relaciones después de ella- no lograba dejar atrás esa relación. Se culpaba por la manera como había manejado las cosas estando con ella –atribuyéndose la culpa de que la relación se hubiera terminado- además de culparse porque una vez terminada, no había hecho nada para recuperarla. “Es la mujer de mi vida y me di cuenta cuando ya era demasiado tarde. Ella le metió todo a la relación y varias veces me hizo saber que me sentía distante, que quería que fuera más cariñoso y estuviera más pendiente de ella. Pero nunca reaccioné, aún después de haber terminado sabía que lo que quería era estar con ella y que tenía razón en todo lo que me había dicho. Pero me ganó el orgullo y nunca hice nada para volver con ella. Por mi culpa perdí a la persona con la que hubiera querido compartir el resto de mi vida”.

Apenas terminó con ella -me contaba-, se dedicó a la fiesta, a emborracharse todos los fines de semana,  intentando así olvidarla, pero sobre todo, “quitarme de encima” la culpa de que la relación se hubiera terminado. No logró ni lo uno ni lo otro. Eventualmente decidió tener otra relación de pareja en la cual duró varios meses; pero fue peor porque mientras estaba con esa persona se dio cuenta que pensaba y quería a otra, con lo cual la culpa se agravaba en lugar de mitigarse. Fue ahí cuando decidió buscar ayuda para poder superar esta situación que en ese momento parecía ser insuperable. Su propósito era olvidar a su ex-novia.

A medida que empezamos a trabajar en ese ‘objetivo’ él se fue dando cuenta que más que intentar olvidarla, su problema era estar echándose la culpa constantemente por lo que había hecho o dejado de hacer mientras estuvo en la relación –y después de haber terminado-. El primer paso para empezar a trabajar en esa culpa fue eliminar el término ‘culpa’ y remplazarlo por la palabra responsabilidad. Cada vez que se sentía culpable en vez de referirse a sí mismo como “por mi culpa pasó esto”, decía: “esto es mi responsabilidad, yo soy el responsable de esto que estoy viviendo”. Y aunque parezca simplista –y hasta ridículo-, empezó a generar uno de los primeros cambios en él: “me siento menos angustiado”, me dijo después de unos días. Fue entonces cuando pudo dar un segundo paso en su proceso de asumir su responsabilidad: hablar con ella. Le contó lo que llevaba viviendo durante tres años, le pidió disculpas por no haber hecho los cambios que ella en su momento le había pedido, y acabó por confesarle cuánto se había arrepentido por no haber hecho nada para que la relación continuara. Ella le agradeció mucho la conversación aunque le aclaró que había continuado su vida y que estaba feliz con otra persona, lo que para él fue muy doloroso. Pero el sólo hecho de hablar con ella empezó a liberarlo de la culpa, generando en él una tranquilidad que no sentía hacía tres años.

Después de la conversación con ella empezó a hacer conciencia de lo que él mismo llevaba varios años construyendo: una identidad de víctima y victimario en la que él era el “malo”. Se consideraba el culpable del sufrimiento tanto de su ex novia, como de la persona con la que había salido después de ella. Hasta tal punto que ya entre sus amigos y entre las novias de sus amigos él era visto como ‘el que hace sufrir a las novias’, por lo cual se negaban a presentarle a sus amigas. Todo esto exacerbaba su sentimiento de culpa. Pero al comenzar a sentirse responsable en lugar de culpable empezó a cambiar esta identidad: reconocía la responsabilidad de sus propios errores pero no se condenaba a sí mismo por ello –porque quien se siente culpable generalmente nunca deja de sentirse así-. Mientras que si se siente responsable puede empezar a hacer las cosas de otra manera, a cambiar. Es lo que ha ido ocurriendo con esta persona: después de la conversación con su ex novia finalmente pudo confrontar y enfrentar su dolor, llorar por lo que hubiera querido hacer diferente y escribir detalladamente –como si fuera un ritual- todas las culpas que llevaba cargando en los últimos tres años. Esto le permitió darse cuenta de que podía hacer las cosas de otra manera.

Como él, son muchas las personas con las que me encuentro que sufren mucho porque se sienten culpables de diferentes cosas y, sin darse cuenta, convierten sus culpas en una auto-condena de la cual se hacen prisioneros. Paradójicamente la mayoría de las veces son culpas que no les imponen los demás sino que se impone cada una a sí misma, lo cual hace más difícil ‘quitárselas de encima’; la ‘auto-culpabilidad’ va casi siempre acompañada de una creencia: que la mejor manera de “expiar” esas culpas es culpándose, castigándose con la culpa.

El trabajo que he hecho hasta ahora con varias personas que están en estas circunstancias me ha mostrado que la culpa no sólo no sana el dolor que ella misma produce sino que lo intensifica, bloquea la posibilidad de perdonarse a sí mismo y además obstaculiza la posibilidad de cambiar. A diferencia de la culpa, hacerse responsable de los actos propios abre la posibilidad de perdonarse a sí mismo y hacer las cosas de otra manera. Y una primera manera de empezar a hacer este cambio es sin duda a través del lenguaje: sentirse responsables de lo que viven, como efectivamente somos. Pero no culpables.

Ximena Sanz de Santamaria C.
Psicóloga – Psicoterapeuta Estratégica
ximena@breveterapia.com
www.breveterapia.com

Artículo publicado en Semana.com el 3 de enero de 2012

8 comentarios
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    Oscar Dice:

    Aunque este artículo fue publicado hace tiempo, hoy fue el momento indicado para leerlo. En verdad sus palabras son muy alentadoras… muchas gracias!

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    rubi Dice:

    este sentimiento yo nunca lo habia experimentado es algo muy dificil y aunque tomo terapia no puedo con esto es mas fuerte que yo

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      Ximena Dice:

      Muchas gracias por compartir tu experiencia. La culpa es sin duda dificil de quitar, de
      superar porque venimos desde el inicio de la humanidad trabajando con la culpa. Es
      un trabajo exigente, pero como todo lo que nos cuesta trabajo en la vida, solo el trabajo
      y la perseverancia en el mismo es lo que nos permite superar el problema. Lo que mas
      nos exige y lo que mas se nos dificulta, es la mejor oportunidad para avanzar en el trabajo
      mas importante del ser humano: el trabajo en si mismo. Atte, Ximena.

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    gilberto de la rosa Dice:

    que puedo hacer si mi novia aun siente culpa por su ex de como manejo las cosas? y eso me tiene bastante incomodo. gracias

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      Ximena Dice:

      Hola, muchas gracias por tu pregunta. En este caso es tu novia quien tiene que hacer el
      trabajo con ella misma para liberarse de su culpa. Hay situaciones o problemas de los que solo
      se puede hacer cargo la persona que lo esta viviendo. Atte, Ximena.

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    LIZZY Dice:

    Me he quedado intrigada la verdad que paso por algo similiar, me siento culpable por que termine a mi novio y mi ansiedad me llevo a no decirle que si quería regresar con èl, ahora me arrepiento, le pedí regresar y disculpas por haberlo teminado le dije que era por inseguridad, más no le dije de que me arrepenti por las veces que me pidió regresar y que yo rechace, y la culpa sigue, el ya no quiere estar conmigo y me dule pero creo fue mi responsabilidad, que debo hacer para quitarme esa culpa?

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    LIZZY Dice:

    debo aclarar que la primera vez lo termine porque la relación tornaba tensa porque discutíamos por celos etc, que yo misma provocaba, esa en una de las culpas, así después de que lo termine nunca aunque le di una oportunidad hasta que yo me decidí. y después de unos días de nuevo lo termine porque le vi unos mensajes donde hablaba con un amigo de otras mujeres, después le creí de que cunado me dijo que el no los había escrito con ninguna mala intención, pero de nuevo lo termine porque esa sensación de que era malo y tal vez engañaba no me dejaba tranquila y de que no sabia si estaba en la relación correcta, yo le insinué la ultima vez pero el hablo de un tiempo, yo no se lo di y le dije de terminar, así otra vez me di cuanta de una inseguridad y de que quería estar con el le rogué y demás pero ya no quiso Fue lo correcto aunque me dolía , pero porque la culpa de como actué me mata?. y como la elimino
    y se perfecto que el no lucho al cien por la relación porque siempre me buscaba por llamadas o mensajes y nunca me busco en persona, o me daba bien explicaciones por ejemplo de los mensajes de con una chava de su escuela.

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    Fernando Dice:

    dsp de terminar en forma muy dolorosa y violenta una relación de casi 8 años xq descubrí que ella me engañaba..estuve casi 3 años solo, borracheras, mujeres, algunas las trate con desprecio dejándolas de un día para el otro y así…
    Una chica que conocí me empezó a hablar y hablábamos, yo la aconsejaba y así ella me busco dándome a entender que le gustaba por mas de 6 meses y yo realmente ni me gustaba..
    Un día de aburrido la invite a salir 1 vez, al otro fin de semana, al otro, y así comenzamos una relación maravillosa, hicimos un viaje, salidas, rompíamos la rutina, ella me abrió las puertas de la casa, su cama, me presento parte de la familia y hasta se animo a venir sola a mi casa un día, sabiendo que mi familia adora a mi ex. en el medio hubo algunas peleas la hice llorar varias veces..y ella empezó a decirme cuando te enojas sos otra persona, se te cambia la voz y la mirada..(aclaro jamas daño físico) pero verbalmente escupía mucho veneno diciendo cosas que duelen en el alma..
    Una ultima vez salimos con unos amigos, yo me emborrache mucho y busque una bolito para hacer un mundo le dije de todo, actué como un demente y hasta y use algo personal q me confió para tirárselo como una bomba y ella siempre tan dulce se largo a llorar como nunca… un lobo y un cordero parecíamos..y me dijo algo que me destrozo..»5 meses de dulzura los reventaste en 2 minutos»..dsp de eso ella intento pero me empezo a decir q la ultima vez le afecto y yo sintiéndome avergonzado prefería obviar el tema…Después ocurrió lo inevitable y por sms la volví a tratar con desprecio y me dejo…
    Yo enojado aunque sabia que todo venia de ese día no entendía bien el porque y la culpaba por jugar con migo algunos días después era mi cumpleaños ella no me saludo y de repente caí, me auto mire ese día comprendí que por mas que seguimos una semana mas ella sufría por dentro, yo mismo vi en lo que sin darme cuenta me convertí, en todo el daño que le cause, en como ella puso muchas esperanzas en mi durante tanto tanto tiempo y yo se las destroze…
    Me di cuenta que mi trauma de la relación anterior de la cual salí muy muy lastimado y mi ex que para el mundo entero era una reina siguió así y yo recontra mal parado me genero algo adentro y se lo tire a la persona equivocada. Ademas de eso cai en lo mucho que la extraño, lo mucho que me aferre a ella y como en 5 meses se gano mi corazon como nadie, ni siquiera como mi ex…
    mande flores, le escribi cosas lindas, cosas con ingenio, tarjetas, pero me levanto un muro de silencio impenetrable, incluso la espere dos veces en la parada de un colectivo mas de 3 hs cada dia hasta que di con ella para hablarle…hasta me largue a llorar (soy una persona de un carácter muy frió y no lloraba hacia 10 años fácil o mas, tengo 28) pero me miro y me dijo.. la verdad me desilusionaste tanto..no me insulto, ni nada…se fue y no se nada de ella..solo que si le mando un msj por face, lo lee, pero jamas responde.
    No puedo evitar sentirme ahora diferente como que salio ese dragón que lleve tanto tiempo adentro, estoy sereno, mas afectuoso con las amistades que tanto abandone y las trate como molestia durante años, escucho a la gente y les respondo, hago deporte, le digo no a los excesos de alcohol y hasta estoy dejando de fumar.
    Los días son una tortura, paso sin darme cuenta por donde siempre estaba con ella, la sueño y cada vez que suena mi cel tengo la esperanza de que sea ella, la culpa y el dolor por su ausencia me están matando, siempre logre que todos me escuchen, acostumbrado a manejar cualquier situación con cualquier persona..y ahora me siento superado, fracasado, desilusionado y nada me emociona…parte del día parezco un zombie, yo se que ella esta sufriendo tbn ademas ella tuvo un ex novio que la maltrato mucho psicologicamente… y yo sin darme cuenta empece a parecerme y con toda la razón del mundo ella sale corriendo…
    El otro dia como metodo de liberar todo lo malo, por primera vez conte a alguien todo lo que en realidad paso con mi ex. Tambien le mande un mail a ella y la cite para un café, solo por el echo de decirme a mi mismo puedo estar frente a quien fue responsable de que mi carácter y y mi forma de ser cambiaran volviéndome sin darme cuenta una persona con un carácter, frió, duro y agresivo..pude tomar el café, hablamos de la familia, ella se disculpo también por lo que me hizo y cerré ese capitulo.. pero ya no se que hacer….

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